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La disrupción del modelo sanitario: La COVID-19 como catalizadora

Después de un año caracterizado por ser tan átipico e inesperado para la gran mayoría de sectores, nuestra compañera Patricia Moreno elabora un exhaustivo análisis de cómo uno de los sectores más relevantes y que mayor peso ha tenido durante 2020 ha detectado una necesidad clara en la tecnología cloud computing. No te pierdas este análisis donde se detalla cómo la tecnología cloud potencia y mejora la calidad de cualquier servicio ofertado desde el Sector Salud.

En 2020, el año de la revolución de los datos, hemos puesto a prueba nuestras convicciones, nuestras creencias y nuestros sistemas. Podemos afirmar que no somos los mismos que hace doce meses, lo cual pone en evidencia la gran capacidad del ser humano para adaptarse ante cualquier contingencia. Para el mundo tecnológico, 2020 no solo será el año de la Pandemia, será el año del cambio. Los analistas prevén un crecimiento global en el mercado de Cloud Computing para el Sector Salud.

El mercado en Cloud Computing, una mirada a Healthcare

Según Research and Market, se espera que el mercado global de Cloud Computing en Healthcare alcance los 64,7 mil millones de dólares en 2025. En 2020, según esta misma fuente, el mercado alcanzaría 28,1 mil millones de dólares. Se prevé una tasa de crecimiento anual compuesta del 18,1% en Healtchcare para el horizonte temporal 2020-2025.

Los factores a los que Research and Markets atribuyen este crecimiento son: los avances tecnológicos asociados al sector, la creciente adopción de soluciones TI para Healthcare y las ventajas del uso de la nube.

Es evidente que la optimización de costes, la escalabilidad, la mejora del rendimiento y el acceso a los datos, así como la posibilidad de obtener una infraestructura en cuestión de minutos hacen de la nube la opción preferida para aquellos negocios que manejan grandes volúmenes de datos, así como para aquellos que sencillamente necesitan desplegar una web sin grandes requerimientos computacionales. La posibilidad de migrar a nubes públicas hace que el mercado crezca a doble dígito. Aún así, en determinados sectores, como es el de la salud todavía existen complejas regulaciones y requerimientos de seguridad que hacen que el mercado se ralentice.

Según esta misma fuente, las predicciones para el año 2021 en el mercado mundial de Cloud Computing de forma global son de 295 mil millones de dólares debido al impacto de la COVID-19. Esto correspondería a un crecimiento del 12,5% respecto a 2019, incluyendo los cambios en las predicciones que ha producido COVID-19.

Ahora bien, lo que más nos preocupa es dónde estarán nuestros datos. ¿Estarán seguros, cumplirán con toda la regulación vigente, los tendré a mi disposición siempre ante cualquier contingencia?

El uso de los datos es cada vez más relevante y las oportunidades que aparecen en el sector salud son infinitas. Las necesidades de cómputo son, por tanto, cada vez mayores. La posibilidad de generar patrones en pacientes con sintomatología similar, el estudio del genoma humano, numerosas investigaciones en casos de trasplante. Necesitamos una cantidad de datos cada vez más y más grande.

Algunas de esas fuerzas del cambio que en 2019 vislumbrábamos como futuro y pensábamos que tardarían años en llegar: están aquí, y han venido para quedarse. Hemos comprobado cómo los datos y su análisis son cruciales en cualquier investigación. Lo son también para el tratamiento de nuestras enfermedades. Y, en consecuencia, la capacidad de cómputo y almacenamiento se vuelven imprescindibles. La posibilidad de no poseerlo todo, generar modelos seguros.

Según el reporte de Deloitte Insigths “2020 global health care Outlook”: la salud virtual ayuda a los stakeholders a acceder fácilmente a datos relevantes, mejorar la calidad del sistema de cuidado y proporcionar valor.

Con sistemas de salud virtualizados, podemos mejorar los resultados clínicos, mejorar la fidelización del paciente, mejorar el acceso a todo el cuadro médico, reducir los costes y mejorar la eficiencia y mejorar la coordinación de los cuidados médicos.

 

El futuro es híbrido

En palabras de Joe Kaplovitz, director de tecnología de Kaplan Companies en el ECI (Enterprise Cloud Index) anual de Vanson Bourne y Nutanix: “faltan estándares. Si dedico el tiempo a descubrir cómo mejorar, digamos, Azure, me quedaré allí, porque es demasiado tiempo para aprender múltiples plataformas de nube propietarias”; es aquí donde entran en juego empresas expertas en entornos multicloud como Enimbos. Dejar todo en manos de profesionales de las nubes públicas te permite centrarte en lo importante: tu negocio, cediendo la responsabilidad de la optimización de costes y eficiencia de los datos en expertos que te ofrecerán un acompañamiento tecnológico acorde a tus necesidades. Esto nos permite disfrutar del entorno Cloud y aprovechar todas las ventajas que nos ofrece una nube pública.

Según el ECI, actualmente poco menos del 12% de las empresas globales dicen que ejecutan una nube híbrida y ninguna otra infraestructura de TI. Solo el 18%, aún ejecutan exclusivamente centros de datos tradicionales que no están habilitados para la nube.

Conforme a las predicciones que establece el Enterprise Cloud Index, la nube pública experimentará un crecimiento a corto plazo. Sin embargo, a medio largo plazo (entre 3 y 5 años) la adopción mayoritaria será de modelos de nube híbrida. Además, se prevé que ningún modelo distinto al Cloud crezca pasados cinco años, como podemos ver en la figura siguiente, obtenida del ECI.

La nube, prioridad en el Gobierno

Durante la pandemia hemos visto cómo el uso correcto de los datos nos ayudaba a hacer unas predicciones más o menos certeras sobre el horizonte temporal y la incidencia del SARS-CoV-2, esto nos hace visualizar que es necesario el almacenamiento y tratamiento de estos datos para futuras predicciones, así como para tener un sistema de salud mucho más capacitado. Para ello, el Gobierno ha incluido en su Agenda Digital 2021 con la ampliación de la dotación presupuestaria en gran medida debida a los fondos europeos pasando de 15 millones de euros en 2020 a 277 millones en 2021, la red de datos en la nube y la modernización de la Atención Primaria. La revista Redacción Médica, publica: “el objetivo será analizar los datos en salud para, posteriormente, realizar con ellos una aplicación a la práctica clínica y en la investigación. Además, este proyecto estará vinculado con la nueva estrategia nacional de inteligencia artificial y medicina personalizada”.

 

El impacto de la pandemia en el sector del cuidado de la salud

Arielle Trzcinski, analista principal de Forrester, afirma que “la pandemia cambiará para siempre la forma en que los consumidores buscan y reciben atención médica», «aunque demostrará el valor de la atención virtual en una crisis, también demostrará la eficacia de la gestión de la atención crónica en curso», explicó. Según la revista ComputerWorld este analista afirmó que «este momento tendrá un efecto duradero en la adopción de la atención virtual y acelerará el cambio de la atención en persona a la primera participación virtual para múltiples condiciones y casos de uso». Y así es, las predicciones afirmaban que el sistema de salud cambiaría a medio plazo, el reto está en que estos cambios que han surgido a corto plazo vengan para quedarse. Que no sean un parche, si no la solución definitiva. Entendiendo como definitivo el plazo hasta que una nueva revolución aparezca.

Los retos a los que se han tenido que enfrentar los servicios médicos y los proveedores de servicios tecnológicos no tienen precedentes. ComputerWorld publica en palabras de Mike Baird, presidente de soluciones para clentes de Amwell: «Normalmente, pasamos de dos a cuatro meses desplegando e implementando un sistema para un sistema de salud; hay mucha unificación, queremos estar integrados en sus EHR (sistemas de registros electrónicos de salud), etc.». El propio Baird cuenta que en la situación actual no había tiempo para un proceso tan lento y que tenían que poner su oferta en pie en “tres o cuatro días”.

 

La seguridad de la nube: esencial para los negocios Healthcare

La seguridad y los modelos de compliance son básicos para las decisiones estratégicas que se toman en las empresas sobre qué inversión en infraestructura realizar. La privacidad, el cumplimiento y la seguridad se vuelven decisivas a la hora de escoger una infraestructura privada o una nube concreta. Las nubes públicas deben garantizar el cumplimiento de la regulación por parte de las empresas, o de lo contrario estas optarán siempre por la implantación de centros privados de datos. Esto ocurre especialmente en sectores que manejan información sensible como es el sector de la salud.

La nube además de acoger de manera casi inmediata nuevas cargas, aporta flexibilidad y tiene la opción de continuación en cloud o repatriación de cargas, permitiendo así al negocio una hibridación on-premise y cloud. El 73% de los encuestados en el Enterprise Cloud Index, en 2019, afirmaron que la repatriación en la nube es algo común. Según este estudio, casi tres cuartas partes de los encuestados habían llevado de vuelta algunas aplicaciones de la nube pública a sus infraestructuras on-premise. Además, el 22% de estos afirmó haber movido cinco o más aplicaciones desde la nube. Los motivos principales fueron la seguridad y los requerimientos importados de complejas regulaciones como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR). Sin embargo, actualmente las nubes se convierten en la opción preferida por este motivo, ya que cumplen con algunas de las certificaciones ISO y de Seguridad más exigentes del Sector Healthcare. De esta manera, el negocio no tiene que preocuparse de que sus infraestructuras privadas cumplan con los requisitos que establece la normativa.

Confidential Computing, una de las 33 tecnologías del ciclo Gartner Hype Cycle for Cloud Security, 2020, podría ayudar a resolver muchas de las cuestiones planteadas. Según Gartner, al hacer que la información crítica sea invisible para terceros, incluido el host, potencialmente elimina la barrera restante para la adopción de la nube para empresas altamente reguladas en los sectores de servicios financieros, seguros y atención médica. Gartner prevé que esta tecnología se implante con regularidad a largo plazo (en cinco o diez años).

 

Referencias y fuentes utilizadas:

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